R.A.R.A.S.
Registro Analógico de nuestra Realidad Afectiva y Sensualizada
R.A.R.A.S. traslada lo efímero digital a un objeto físico, reuniendo capturas en las que el cuerpo aparece atravesado por la presión estética, una fuerza que lo juzga, lo moldea y lo compara constantemente. El deseo se muestra y se esconde, condicionado por la mirada externa, pero también por nuestros propios límites. Y, entre ambos, emerge la dificultad de vincularnos sexoafectivamente en un presente marcado por la validación, la exposición y la carencia.
El humor atraviesa el libro como forma de resistencia, desactiva la norma, señala lo absurdo y sostiene la incomodidad sin domesticarla.
Documentar es afirmar el ser. La intimidad, cuando se expone con intención, se convierte en un gesto político. Comparto en Instagram imágenes que funcionan como un diario público, una especie de pornografía de la intimidad, desnudez emocional y corporal. Imágenes que tensan los límites de lo visible, lo permitido y lo prohibido. Stories que escapan al algoritmo y a sus normas.
Este libro es también una forma de soberanía narrativa: un intento de fijar lo que estaba destinado a desaparecer, de no dejar que Instagram se quede con mis recuerdos. Recoge una selección de capturas de 2020 a 2026.
De tamaño similar a un teléfono, conserva la estética de la pantalla, pero se vuelve un objeto íntimo: un pequeño cuerpo que contiene mi voz y la de una generación, una forma de estar en el mundo.
No somos raras.
Lo raro es el mundo que nos rodea.
I AM NOT THE WEIRDO. THE WORLD IS. (YNSR)
This project begins with an intimate question: what fragilities and vulnerabilities do we dare to reveal in a world that dictates how we should be, how we should desire, and how we should relate to one another?
Between 2020 and 2023, I shared images on Instagram that functioned as a public diary, a space of emotional and physical nakedness. Stories that slipped past the algorithm and its rules, becoming a kind of pornography of intimacy: fragments that stretch the limits of what is visible, permitted, and forbidden.
With YNSR, I translate this digital archive into an analog book. The screenshots are reorganized to rescue them from the fleeting flow of social media and allow them to survive that schizophrenic past of overproduction and oblivion. The book, the size of a phone and printed on high-gloss paper, preserves the aesthetic of the screen while becoming an intimate object: a small body containing my images, my voice, and a piece of my soul.
I am not strange. The world around me is.